Cursillos, un regalo de Dios a los hombres!
Un
grupo de hombres católicos, jóvenes, con entusiasmo, en
Mallorca, España allá por los lejanos años cuarenta,
reflexionaron y se interrogaron sobre su cristianismo.
Iluminados por el Espíritu Santo, decidieron hacer algo
para llevar el “mensaje”, “la buena nueva”, Jesucristo
mismo, a lo que ellos llamaban “los ambientes”, es decir
su familia, sus amigos, sus allegados, sus colegas de
trabajo y sobre todo los más alejados.
Así
surge el Movimiento Cursillos de Cristiandad y entre
aquellos inquietos jóvenes estaba Eduardo Bonín Aguiló,
quien mantuvo el mismo entusiasmo hasta su muerte,
ocurrida en fecha reciente. La valentía y piedad sin
limites de aquellos jóvenes ha llenado el mundo de
cursillistas, hoy presentes en todos los continentes en
un número de 10 millones aproximadamente.
Cursillos de Cristiandad llega a Miami en 1962 gracias a
la intervención de muchas personas, tanto sacerdotes
como laicos. Su meta era la de llevar el mensaje de
Jesucristo a los latinos del Sur de la Florida, mas
específicamente el área de Miami. Actualmente el
Movimiento cursillista tiene una casa en la cual se
celebran varios cursillos cada año. Esa casa se conoce
como Emaús, en alusión al evangelio de Lucas en el
capítulo 24, que narra el acontecimiento de los
discípulos que se encontraron con el Señor resucitado.
Está situada en la siguiente dirección: 16250 SW 112
Ave. en Miami. Allí llegan cientos de cursillistas todos
los miércoles, durante todo el año para un maravilloso
encuentro en la Eucaristía y adquirir formación
cristiana.
Cursillos de Cristiandad es un Movimiento de Iglesia que,
mediante un método propio, posibilita la vivencia y
convivencia de lo fundamental cristiano, ayuda a
descubrirse cada uno como persona y posibilita la
creación de grupos que vayan fermentando de Evangelio
los ambientes.
Un
Cursillo de Cristiandad no se “pasa”, sino que se
“vive”, así solemos decir los cursillistas. Es una
experiencia que empieza un jueves en la noche con la
“despedida del Cursillo” y se extiende hasta el domingo,
terminando con la “clausura”, después de la misa la cual
comienza a las 5 PM. Muchos han calificado el Cursillo
como un “crucero del alma” o también “el mejor
detergente para el alma”. Lo seguro para todos es que
Cursillos te permite descubrir, o también redescubrir el
amor de Cristo para compartirlo con los hermanos.
Decídete a darle tres días al
Señor; El te devolverá mucho más de lo que esperas. Los
testimonios de muchos hablan de que “Cursillos es un
milagro”; y como no lo va a ser si es un regalo de Dios;
si, ¡un regalo de Dios a los hombres! Te esperamos ¡De
colores! ╬